Nos despertó el llamado de recepción anunciando que Adela, la mamá de Gigi, una amiga Cubana Rosarina, había llegado. Trajimos un paquete de su hija para ella y a su vez ella nos ayudó a conseguir habanos a buen precio. Pensábamos ir y venir con este asunto de los habanos para llegar a desayunar antes de las 10.30 pero nos tomó bastante más. Primero, nos pidió que no vaya Pablo con ella, sino yo solita, porque de esa manera era menos probable que nos hiciera problema la policía, y luego nos fuimos caminando como unas 8 cuadras estimo hasta la casa del cubano que vendía los habanos pero llegamos a las 10, mientras que él le había dicho de encontrarse a las 11 L Lo bueno fue que me charlé toooooooooooodo con Adela, le pregunté un montón de cosas interesantes del Cuba y de su vida que ya les contaré personalmente y lo malo fue que me perdí el desayuno que era lo único incluído en este hotel! Además de que no teníamos manera de comunicarnos con Pablo que estaba aquí sin moverse del hotel, sin siquiera desayunar y ya preocupado porque no aparecíamos. En fin, más o menos 12 del mediodía habremos vuelto al hotel, Pablito ya había comprado un sandwichito para hacer las veces del desayuno y yo le traje un “bizcocho” como le llaman aquí, que Adela nos compró para probar en un puestito en una esquina de donde estábamos esperando los habanos. Era como una masita casera chatita y larga con gusto a baibiscuit (sorry! No se como se escribe!) Aparentemente Adela nos habría solucionado el tema de la estadía las dos noches libres que nos quedan en Habana, nos vendría a buscar personalmente al hotel mañana a las 11 para acompañarnos en el taxi así no nos curran, a la casa de una conocida que nos alojaría. No sabemos todavía por cuanto pero supongo que nos enteraremos esta noche porque nos vamos a bailar salsa a La Casa de la Música en Habana con ella J.
Hoy recorrimos prácticamente todo el Vedado y parte del Centro, nos tomamos el colectivito Habanatour que por cinco cuc cada uno podes tomar todas las veces que quieras en el día y te hace un recorrido por estos barrios. Vimos la Plaza de la Revolución, el Capitolio, El Teatro de Habana, La Casa de las Américas, el Capitolio, La Universidad de la Habana entre otras cosas. Comimos solo un par de heladitos Nestlé que compramos en un mercado que encontramos mientras recorríamos el paseo del Prado, en el mismo lugar donde una señora nos mangueó dos paquetes de 5 litros de leche en polvo para sus hijos supuestamente. Aparentemente, aquí le dan leche a cada chico hasta los 7 años gratis, y luego la tienen que comprar en cuc, lo que pare ellos es un montón ya que cobran en pesos cubanos. Una leche les sale 5 cuc, lo que equivale a 120 Pesos cubanos y ellos cobran 250 o 300 pesos cubanos al mes más o menos, dependiendo lo que hagan, puede ser un poco más o un poco menos siempre hablando de los cubanos que no trabajan en Turismo o en puestos importantes en compañías, aeropuerto, etc. Como en todos lados aquí también existen las clases sociales OBVIAMENTE. En fin, volvimos REVENTADOS al hotel pero felices una vez más, dormimos un siestón de 2 horas y media y luego fuimos a cenar a un restaurant a una cuadra y media del hotel donde gastamos 23 cuc en un plato de pescado con ensalada, papas fritas y arroz, un plato de cerdo con las mismas guarniciones y un agua mineral grande. Luego fuimos al cine a ver La Isla Siniestra… bastaaaaaaante mala para nosotros. Pudimos conseguir unas golosinas en una especie de kiosko cerca del cine así que fue como estar en casa otra vez J. Nos causó muuuuuuucha gracia la conversación entre 4 cubanos a la salida del cine:
Viernes 28/05/2010
Nos levantamos tipo 8, empezamos a armar las valijas nuevamente y cuando ya casi estábamos listos bajamos a desayunar. Nos comimos LA VIDA considerando que era el último desayuno suculento que nos daríamos y cuando ya no dábamos más nos volvimos a la habitación ya para bajar con todo y hacer el check out. La esperamos a Adela en la recepción, quien nos pasaría a buscar a las 12 para acompañarnos en taxi hasta una casita (rent room) donde nos consiguió una habitación con baño, aire acondicionado y heladera por 25 cuc la noche. Llegamos al lugar re emocionados por quedarnos en una casa cubana directamente. Rosa y su hijo, los dueños del lugar, se mostraron muy amables asi que luego de dejar las cosas y como agradecimiento a Adela por tantas molestias la invitamos a almorzar. Fuimos a un restaurant a la entradita del barrio Chino, donde Adela viene con su hija Gigi cuando ella la visita, y comimos reeeeeeeee abundante, barato y rico por suerte. Salvo por el chop suey de Guti que en vez de ser con verduritas cocidas era con verduritas crudas y no le gustó para nada, además que estábamos bastaaaaaaaaante llenos por el desayuno del que le comenté. Pero bueno, queríamos ir a almorzar con Adela así que hicimos el esfuerzo y volvimos a comer jajajaja! De ahí volvimos a la habitación para descansar un poquito y nos despedimos de Adela hasta la noche, al final a las 11 abre la Casa de la Música así que quedamos en que ella nos pasaría a buscar a las 22.00 por el rent room. Después de una horita de descanso aproximadamente, salimos a recorrer Habana Vieja que es lo único que nos faltaba. Nos tomamos para probar una bici taxi esta vez. Nos cobró 4 cuc como un coco taxi y es más lenta e incomoda pero valió la pena pasar por la experiencia y nos sacamos la correspondiente fotito of course! Estuvimos recorriendo la Plaza de Armas y la Plaza de la Catedral y sus alrededores. Vimos una orquesta muy linda tocando en frente a la Plaza de Armas, recorrimos el mercado de libros allí mismo. Además de libros hiper ultra viejos y en un 90% relacionados con Fidel, el Che, Martí y la famosa Revolución venden cositas viejas, muuuuuuy viejas: colecciones de estampillas, billetes, monedas, relojes… es bastante triste… Además es impresionant el contraste de lo arregladito y restaurado que está todo para el turista, los edificios históricos y todo eso, y hacés dos pasos y las casas donde viven los cubanos están prácticamente DESTRUIDAS. Hay una peste terrible en la mayoría de las cuadras (peste: mal olor) y como ellos son de dejar las puertas de sus casa abiertas podés ver claramente las malas condiciones en las que se encuentran las viviendas. En fin… el recorrido fue muy lindo porque visitamos las partes bien turísticas en general, La famosa Bodeguita del Medio, el Templete, la Casa de los Arabes, el Museo de la Revolución, la placita donde está expuesto el famoso Granma y otros elementos de guerra, el Museo de Bellas Artes, entre otras cosas… Cuando estábamos ya bastante cansaditos nos tomamos un heladito para descansar (naaaaaaaaaaaada que ver con nuestros helados Rosarinos!!) y luego volvimos a la habitación para descansar y prepararnos para la Casa de la Musica. Terminamos saliendo a las 22.30 porque nuestra querida Adela no llegaba y la encontramos en el camino (estamos a solo dos cuadras de la Casa de la Música por suerte). Se quedó dormida y venía toda apurada en un bicitaxi. El lugar nos encantó, la gente por primera vez realmente bailaba muuuuuuucho. Primero vimos tres espectáculos de bailarines del teatro América y una cantante: HERMOSO y de primera calidad lo que hicieron! Después el presentador saludó a los distintos países presentes: Francia, Puerto Rico, México, Suiza, República Checa, Polonia y Argentina (eramos los únicos esa noche de Argentina aparentemente!!!) y después nos pusimos a bailar reguetón cubano que no es lo mismo que el reguetón común, el cubano es una mezcla de salsa y reguetón en realidad. BUENÍSIMO! Es increíble como todo el mundo, o casi todo, sobre todo los hombres llaman la antención, se sabén mover taaaaaaaaaaan rrrrrrrrico!!! Después de una hora aprox llegó la banda que tocó espectacular así que ahí nos trasladamos a la pista de baile (antes estábamos en una mesita) para bailar casino. Qué puedo decir… nos bailámos toooooodo como siempre! Tienen que ver como se movía Adela! Nuestra amiga de 51 añitos! Qué energía y qué movimiento de caderas! Yo me di el gusto de bailar con un par de cubanitos más y tipo 3 de la mañana nos volvimos a descansar. Fue otra noche hermosa como tooooooodas las otras. Una cosa que no deja de llamarte la atención es los cubanos jóvenes con extranjeras más grandes o no y las cubanas jóvenes con extranjeros viejos. El famoso jineterismo. Es otra forma más de “negocio” que encuentran los pobres cubanos para poder ganarse algún cuc más que los ayude a vivir un poquito mejor. Es muy triste pero es su realidad…. Si antes sentía algo especial por este país y su gente, ahora los quiero mucho más y deseo de todo corazón que algún día puedan ser realmente libres…
Sábado 29/05/2010
Nos levantamos tipo 9, terminamos de armar las valijas, no las desarmamos demasiado en la casa porque solo era por dos días, y salimos a dar una última vueltita para desayunar y comprar algunos dulces para Barbi, la hija de Gigi. Tratamos de contactarnos con Ignacio, nuestro taxista, pero nos daba el celu apagado. Es un triunfo aca el tema de hablar por teléfono público en la calle. Primero tenés que conseguir las monedas adecuadas (moneda nacional, no C.U.C) y luego hacer cola hasta que que esté libre el teléfono… cuando conseguimos llamar, resulta que el celu lo tiene apagado.
Comimos algo en el bar del Hotel Inglaterra, lugar histórico que queda en la esquina de San Rafael (calle peatonal hasta Av. Galiano) y el Prado; justo aquí comienza el Paseo del Prado, esto está a 1 cuadra del Capitolio.
Regresabamos a las 12 a la casa cuando en la puerta estaba Ignacio porque recibió el msn de Adela y nos vino a buscar. La casa de Adela está en las afueras de Habana, cerca del aeropuerto. Son barrios residenciales, dónde tienen más espacio de tierra pero sencillas y humildes. Tuvimos tiempo de ver unos videos de Gigi y Octavio bailando, del hermano que es cantante de regueton-salsa del grupo Código 113 ( hasta nos regaló un cd de ellos); también tuvimos la posibilidad de escuchar el cd que compramos de Los Aldeanos, grupo del hijo de Silvio Rodriguez que es el único que por la popularidad del padre y por ser conocidos internacionalmente se atreven a cantar con letras que dicen realidades de la sociedad cubana que el sistema oculta. Entre los cubanos le dicen “Silvito el Rebelde” y les gusta porque sienten que expresan cosas que nadie se anima o puede.
Pablo ligó una guayabera: camisa típica cubana con rayas y 4 bolsillos.
La visita fue breve pero muy linda, conocimos más de la realidad de los ciudadanos cubanos y bien de cerca. Adela es muy simpática, con buena onda y mucha voluntad para anteponerse a muuuchos males que viven a diario, características que distinguen de piel y hueso a la gran mayoría de los cubanos.
Nos fuimos al aeropuerto y una vez arriba del avión nos vamos despidiendo del suelo cubano. Como en la ida tuvimos escala en Panamá, pero ahora matamos el tiempo con mates incluidos y una “bagel” (pedazo de pan que Ceci pensó que era una donut… la diferencia es que era más fea y cara, jeje).
Luego de casi 8 horas de vuelo llegamos a Capital Federal y con 4 horas más en la Guagua (perdón, colectivo) de Manuel Tienda Leon llegamos a casita!!!
Que alegría!!!
Un viaje único, pero no irrepetible… Cuba: volveremos!

