viernes, 16 de enero de 2015
La llegada de TOMI
Y ya que está... también dejamos aquí el relato de la llegada de Tomi, otra experiencia maravillosa :)
Esta la escribió la mamá como dirigida a él directamente... aclaro... (la mamá)
Esta la escribió la mamá como dirigida a él directamente... aclaro... (la mamá)
Tomi, aquí te
dejo el relato de tu parto para cuando seas grande J
TE AMO con toda
mi alma!
Mami
Mami
Voy a empezar por la elección del obstetra, por empezar
por algún lado digamos, porque ya dos años antes de quedar embarazados en
realidad yo había concurrido a mi primer charla informativa sobre la fisiología
del parto con las Doulas de Rosario… pero no voy a empezar tanto antes porque
si no, no termino más J. Casi fue como por decantación que decidimos atendernos
con quien había sido el obstetra de mi hermana, tu tía Vale, el Dr. Nestor
Cabrejas, quien de paso era íntimo amigo de nuestros papás, tus abuelos Ana y
Victor, y lo siguió siendo. Recuerdo ahora que fui a mi primer entrevista sola,
no recuerdo porqué, debió haber sido la única porque tu papi me acompañó
siempre en TODO! Tuvimos una charla en la que Nestor me explicó la importancia
de la relación médico paciente, sobre todo en el caso del obstetra con la
embarazada. Me enfatizó la importancia de que hubiera un sentimiento de
confianza y entendimiento entre los dos y me subrayó varias veces que por si
algún motivo yo no estuviese cómoda o conforme con él, no dudase por favor en
buscar otra opción, que él no se ofedería y que eso nada tenía que ver con la
relación que ya existía entre él y mis papás. Me pareció muy correcto lo que
decía, me gustó hasta ahí digamos, y empezamos con él nomás. Luego, en una de
las consultas donde aun estaba de muy poquito seguramente, le llevo mi primer
listita de dudas y me dice una frase que me pareció “lógica” en ese momento
pero no tanto mirándolo ahora hacia atrás con la experiencia de tu parto. “Para
eso falta, más adelante te explico”. Luego pensé… cómo voy a poder decidir si
quiero atenderme con este obstetra si las cosas más importantes me las cuenta
cuando ya estoy en un estado avanzado de embarazo? No me sentiré luego ya como
“encariñada” o más bien “atrapada” con ese doctor más adelante? En fin… todo
transcurrió sin sobresaltos hasta la semana 28.4 cuando en una eco nos
diagnostican oligoamnios moderado, es decir “poco” líquido amniótico (6.5/12).
Esto podía deberse a mucha actividad y estrés por parte mía, lo cual era
posible ya que en ese momento yo tenía dos trabajos, de 9 a 16.30 en la
compañía de seguros donde nos conocimos con tu papá, San Cristóbal; y de allí
hasta las 21 o 22 en mi instituto de inglés, Sherwood. En la consulta, Nestor
me preguntó si estaba asustada con el diagnóstico, cosa que me extrañó porque
yo me sentía muy bien, me dijo que no había de que preocuparse si el bebé
crecía bien y que de última no me vendría mal hacer reposo, cosa que en verdad
me vino muy bien porque estaba haciendo demasiadas cosas. Es así como ya desde
casi principios de Julio más o menos entramos en reposo que seguiría hasta tu
nacimiento. Realmente esto del reposo lo
agradecí como una excusa para estar más en casa y conectarme con vos y con la
panza. Pero es cierto que no es lo mejor estar tanto tiempo en reposo por el
hecho que una empieza a pensar demasiado y preocuparse por cosas que no debería
preocuparse, al menos eso me pasó a mi. Si volviera a pasar por eso no se si le
haría tanto caso al reposo, más bien seguiría haciendo mi vida pero más
tranqui, sin trabajar por ejemplo, pero sí concurriendo a mis clases de yoga
por poner un ejemplo. Nuestra Fecha Probable de Parto era el 25/09/2011. Dos o
tres semanas después, paso una noche un poco mala por decirlo de alguna manera,
con un poquito de picazón molesta en el cuerpo, y caigo en la guardia del
Sanatorio de la Mujer a la mañana siguiente “preocupada” por el hecho. Ahora pienso "maldita la hora en que comenté al pasar que me
picaba algo". Con esta primer picazón, Nestor me hizo hacer los análisis
de sangre, me dijo que estaba todo bien, que era solo prurito, que
descartábamos una colestasis (disfunción hepática de la mamá durante el
embarazo que puede provocar la muerte del bebé al nacer) porque los analisis de
sangre daban bien y me ofreció algo para la picazón. Le dije que no, que ya se
me había pasado asi que solo me hizo inyectar algo para ayudar al desarrollo de
los pulmones del bebe "por las dudas". No recuerdo bien cuando pero unas semanas más
tarde me vuelve a picar el cuerpo, está vez, mucho y molesto, no me dejó
dormir. Otra vez los análisis de sangre, todo normal según él, esta vez acepté
lo que me dio para la picazón y me fui a casa tranquila. De pronto, un viernes a
las 20 hs me cita en la recepción del sanatorio de la mujer para recetarme algo
de rutina... yo estaba entrando en la semana 37 muy tranquila hasta alli y nos
dice mientras escribía la receta muy rapidito en el escritorio de la
recepcionista: "llegamos hasta aca, el bebé está bien a pesar de la
colestasis!?!?, vayan pensando que la semana que viene, tipo viernes, lo
inducimos..." WHAT????? Dijimos tu papá y yo. "Sí, sí, los cité hoy
viernes para que lo vayan pensando..." Imaginate lo que fue ese fin de
semana! El lunes lo volvimos a ver, ya en su consultorio, yo ya le había bajado
la persiana tengo que confesar. Le perdí toda la confianza si es que alguna vez
se la tuve. Habló con él más que nada tu papá porque yo lloraba de nada, pero
no lloré frente a él. Le recordamos que él nos había dicho que no tenía
colestasis si los análisis daban bien y nos dijo: "el diagnóstico de la
colestasis es clínico, es decir, si tenés picazón tenés colestasis" o sea
nos “cambió la bocha”. A esto él le sumó el otro diagnóstico de Oligoamnios
(poco líquido amniótico) que me vino dando desde antes de la picazón como te
había contado... cosa que también venía diciendo que no era para preocuparse si
el bebé crecía bien… a esta altura ya no le creíamos demasiado como te
imaginarás... En ese terrible pero maravilloso momento a la vez, nos contactamos
con Cris, un ángel en nuestras vidas. Yo había estado leyendo muuuuuucho sobre
el parto en casa, había visto cientos de videos, me conocía su blog casi de
memoria y teníamos una amiga muy querida que estaba por parir con ella (Carlita
mamá de Ambar). Quiero decir, no era algo tan loco para mi esto de tenerlo en
casa aunque Cris no lo sabía cuando yo la contacté. Con Pablo habíamos dicho...
el próximo bebé lo intentamos tener en casa, este lo tenemos en sanatorio, por
las dudas, qué se yo… y así caímos con Nestor. Bueno, en un llamado telefónico
con Cris, que no me conocía, hablé más y me sentí más escuchada y comprendida
que en toooodas mis sesiones con él. La vimos personalmente al día siguient,
analizó los doscientos análisis que venía acumulando yo, nos escuchó
atentamente y nos dijo: “Si hay colestasis, yo también considero que hay que
inducir el parto cuando el bebé esté maduro porque es muy peligroso para el
bebé pero en tu caso, no hay colestasis porque los análisis dan bien, lo que
tenés es prurito del embarazo.” Imaginate nuestro desconcierto... teníamos dos
diagnósticos opuestos de dos profesionales idóneos. A quién le creíamos? Por
supuesto que Nestor nos dijo que de esperar una semanita más, el bebé se podría
morir, típica respuesta de los médicos para meter miedo, el mismo miedo que
ellos tienen... en fin, hicimos una tercer consulta, TODO EN EL TRANSCURSO DE 5
DIAS te diría, porque yo estaba en mi semana 37 y Nestor me quería inducir ese
viernes que yo estaría de 38, había que tomar una decisión urgente...
La tercer consulta fue con Dimónaco (no recuerdo cómo se
escribe) en el Hospital Italiano. Me pasaron el dato las doulas de Rosario, con
quienes habíamos hecho el curso de preparto. Nos dedicó bastante tiempo, miró
todos los análisis, nos explicó que lo del Oligoamnios era medio subjetivo, que
dependía del ojo del que lo miraba... pero que en lo de la colestasis él
coincidía con Nestor en que el diagnósitico era clínico, lo que determinaba el
análisis era el grado de colestasis nada más, y que en mi caso entonces era una
colestasis leve... (Andaaa!!!) Para concluir y antes de darme su veredicto, nos
dijo que tenía que hacerme un tacto, a lo que accedimos sin problema (hoy con
la experiencia acumulado, creo que no lo aceptaría de la misma forma). Fue así
que mientras hablaba por teléfono celular con su mano izquierda, me hacía el
tacto con su mano derecha... desubicado y desagradable, sí. Recuerdo la carita
de tu papá mirándome y susurrándome un “Te amo” mientras me miraba de lejos
como comprendiendo lo incómodo de la situación… cosa que el médico no estaba ni
cerca de entender… El tacto me dolió un poquito, pero no podría decir con
certeza si me desprendió las membranas o no (Maniobra de Hamilton creo que se
llama eso), pero la duda me queda, no lo voy a negar porque unos poquitos días
después se desencadenó el parto. Después de eso, volvió a su escritorio y su
conclusión fue... "mirá, tenes el 80 % del cuello borrado y dos centímetros
de dilatación con mi mano que es grande, por ahí con una mano chiquita tenés
más... La naturaleza es sabia, si la naturaleza ya empezó el trabajo..." y
se quedó allí.... Con Pablo nos miramos y le dijimos... "que lo termine la
naturaleza, no?"
"No, no, que lo termine Nestor." JUAAAAA
JUAAAA!!! No tenía ninguna lógica lo que nos decía, en fin... Ahora me rio y me
alegro de poder contarlo y compartirlo con vos pero imagínate lo feo que fue
ese momento.... Salimos de allí desconcertados, enojados, tristes, asustados...
taaaaantos sentimientos.... Y tu papá me dijo "mirá… hacemos lo que vos
quieras". “Noooo!” Le dije yo, “…esto tiene que ser una decisión de los
dos, por favor! No es la primera ni la última vez que tendremos que tomar una
decisión difícil en lo que respecta a nuestros hijos... nos tocó que esta fuera
la primera y la tenemos que tomar juntos... porque la responsabilidad es de los
dos.” Hablamos largo y tendido, miramos doscientas veces los análisis, nos
repetimos lo que nos decía uno y otro obstetra y finalmente escuchamos nuestro
corazón, nuestro instinto, que sumado a tooooooooooooooodo lo vivido y
escuchado nos dijo "sigan adelante con Cris". Eso hicimos gracias a
Dios y así naciste en casa en el agua en la semana 38.7, 6 días despues de la
inducción que quería hacernos Nestor, el jueves 15 de Setiembre de 2011. La
noche anterior Cris había pasado por casa para dejarnos la pile y darnos todas
las instrucciones. No tuvimos tiempo de nada! jajaja! Pablo tuvo que salir a
comprar una manguera esa mañana mientras yo estaba pasando mis primeras
contracciones en la compañía de Cris y Aimará, una doula que trabajaba con Cris
en ese momento. Fue MARAVILLOSO, lo mejor que me pasó en la vida hasta ese
momento (porque después vino tu hermana Cami y nos sumo otra experiencia
maravillosa J) Muuuuuuy doloroso pero lo mejor que me pasó en la vida.
Estamos eternamente agradecidos a Cris porque para nosotros
fue el ángel que necesitábamos en ese momento... no nos alcanzará la vida para
agradecerle por lo que hace. Y aunque te parezca mentira, hablando solo por mí
ahora, quiero que sepas que también estoy agradecida a los doctores Nestor
Cabrejas y Di Mónaco porque me ayudaron a abrir los ojos y a darme cuenta que
ese no era mi camino. Si estás atento, eso te pasa todo el tiempo en la vida.
Las personas y los hechos te van marcando tu camino. A veces te muestran por
dónde ir y cómo actuar y a veces te muestran por donde no… También quiero
aclararte, por si alguien me malinterpreta cuando le cuentes tu historia, que con
tu papá no estamos en contra de las cesareas cuando son necesarias y entendemos
que en muchos casos salvan vidas y les agradecemos a los médicos por eso. Pero
solo en esos casos. También te confieso
que me hubiese gustado tener la opción de parir en una Casa de Parto como en
existe en algunos países, al lado de un sanatorio; donde pudieran atender al
bebé o a mi de ser necesario, amorosamente, respetuosamente, sin maltratos, ni
soberbias, como deberían atender todos los PROFESIONALES DE LA SALUD, pero
lamentablemente eso aquí en mi Rosario, en el momento de tu nacimiento y el de
tu hermana luego, no era posible aun. Rezo porque un día, quizás cuando leas
esto, eso sea posible. Creo que compartiendo nuestras historias con nuestros
hijos y con otros papás, “haciendo tribu” con papás que están en la misma
sintonía y conectandonos con nuestros instintos tan sabios, ponemos nuestro
granito de arena para que esto pase.
Espero que esto te sirva hijo, para vivir tu vida eligiendo
a cada paso con el corazón, confiando en vos mismo y teniendo el valor que se
necesita para enfrentarse a ciertas cosas establecidas que pueden parecer “lo
normal” a primera vista pero no lo son tanto si lo pensamos un poquito mejor.
Lo normal es muchas veces solo lo que hace la mayoría… J
Un agregadito nada más por si te interesa si es que un día
decidís embarcarte en el maravilloso viaje de ser papá…
Me doy cuenta releyendo que en el relato, al final no puse
demasiado de lo que hizo o no hizo Cris que fue finalmente nuestra adorada
obstetra, hablé más bien del anterior, con el que rompí relaciones digamos. Eso
es porque en realidad Cris se limitó a estar cerca, escucharme y estar atenta
para saber cómo iba el trabajo de parto pero intervino muy poquito, lo justo y
necesario para nosotros, tal como le habíamos pedido. Se mantuvo como
escondidita en un rincón en nuestro pequeñisimo depto, tomando mates
silenciosamente y observándonos desde lejos, atenta pero nada invasiva, me hizo
sentir siempre muy acompañada y empoderada sobre todo. Solo me hizo un tacto al
llegar a casa a las 8 de la mañana más o menos, otro antes de que yo entrara a
la pile y creo que uno más al final, cerca de las 8 de la noche. Escuchamos tu
corazoncito dos o tres veces durante el trabajo de parto también con un
aparatito para tal fin. No me desgarré, ella no me cortó (no me hizo una
episiotomía sería el nombre técnico) por supuesto porque no lo hace en este
tipo de partos y la bolsa de Tomi se rompió ya cuando salía su cabecita
alrededor de las 20.30 hs. Aimará, la doula que nos acompañó, estuvo al lado
mío en la pileta casi todo el tiempo tirándome agüita tibia sobre el pecho, un
hermoso mimo en ese momento! Tu papi, mi compañero, estuvo siempre pegadito a
mi, mimándome y acompañándome. El se encargó de que tuviera a mi disposición
muchas cosas ricas y variadas para comer y para beber pero al final no quise
nada, me daban ganas de vomitar si tomaba o comía algo. Estuve más de 12 horas
sin comer pero por decisión propia. Unos pocos minutitos después de que
naciste, salí de la pile y expulsé la placenta muy rápido sentada en el
banquito con forma de herradura que estaba allí cerquita de la pile porque nuestro
depto era super chiquito como ya te conté (menos de 30 m2!). Cris clampeó el
cordón cuando dejó de latir y le indicó a papá donde cortarlo así que fue él
quien cortó ese lazo mágico que nos mantuvo unidos por 9 meses para que
empezaras a transitar solito este mundo al que elegiste venir y así poder
cumplir tu misión en la vida Y .
Cris nos mostró la placenta, nos explicó cuál era la cara de la placenta que
"mirabas” vos dentro de la panza de mamá y cuál cara que había estado
pegadita a mi. Nos mostró lo que se denomina "El árbol de la vida",
que está formado por las venitas o algo así que son parte de la placenta y nos
la guardó en una bolsa como le pedimos. La guardamos en el freezer hasta poder
luego enterrarla en el jardín de casa, done plantamos una enredadera (Jazmín
del Aire). A vos no te hicimos nada en ese momento, quiero decir nada de las cosas
de rutina que le hacen en el sanatorio a los bebés recién nacidos como ser
sondas, limpieza, vacunas, etc. Solo te dimos de tomar Vitamina K, algo que en
el sanatorio creo que se lo inyectan a los bebés; porque nos pareció menos
invasivo. Tuvimos que repetir lo de la vitamina K a los 7 días y al mes y con
las vacunas empezamos un poco más tarde después de visitar a la
neonatóloga/pediatra (Ofelia Casas, Sanatorio Los Arroyos). Cris se quedó hasta
las 22.30 aprox con nosotros. En ese período nos mantuvo controlados a los dos
para asegurarse que todo siguiera bien, y luego se fue. Volvió al día siguiente
y varios días más. Nos habló mucho y nos ayudó con la lactancia que no fue
fácil para mi y fuimos siguiendo nuestro camino solos después de allí. Bueno, no
tan solos por suerte pero sin Cris ya... Nuestra pediatra luego de eso y hasta
este momento al menos (2015), y doctora de toda la familia casi diría, fue y es
Patricia Cartucchia, una doctora tradicional que se especializó en homeopatía y
antroposofía. Ella nos acompaña muy amorosamente en la crianza tuya y de Cami,
la queremos mucho también.
Ahora sí, FIN J.
Y un día, llegó nuestro segundo regalo del cielo... CAMI
Buenas y santas querido Blog!! Hace muuuucho que no te actualizamos por obbbvias razones! Como padres primerizos nos costó bastante reacomodarnos pero aquí volvimos, con fuerzas renovadas y muchos nuevos aprendizajes.
Para empezar les queremos compartir la maravillosa historia de la llegada de Cami a nuestras vidas...
Para empezar les queremos compartir la maravillosa historia de la llegada de Cami a nuestras vidas...
Parto de Cami
Teníamos
FPP para el 22/08/2014. El martes 05/08 amanecí diciéndole al papá de Camila,
Pablo, que había tenido las primeras contracciones con un poquito de dolor,
pero que eran muy leves. Se lo conté como algo anecdótico, emocionada por
empezar a sentir algo distinto que anunciaba que el gran momento estaba cerca J pero nada más... En mi primer parto tuve 18 hs de contracciones dolorosas, de las más
leves a las más intensas obvio pero siempre ya en un estado de desconexión con
el mundo real que me impedía comer o hacer cualquier otra cosa que no fuese
pasar mis contracciones y concentrarme en mi bebé por nacer (Tomás en aquel
momento) Cuento esto porque esta experiencia previa me engañó un poco para
calcular los tiempos esta segunda vuelta J.
Pablo
me preguntó si quería que se quede ya conmigo y le dije muy superada que no!
Estos deben ser solo dolores de encaje con suerte “…andá tranquilo…”. De todos
modos, durante la mañana la llamé a Cris Gimenez (nuestra amorosa obstetra)
para contarle lo que estaba sintiendo por las dudas. Trabajé frente a la compu
toda la mañana, sintiendo esporádicamente y sin ningún tipo de regularidad
alguna que otra contracción con dolor… super tranqui el dolor digamos. Le fui
contando esto a Pablo y a Cris. Cris me dijo que a la tarde vendría a casa a
traerme la pile y de paso veía cómo andaba. Eso sí, me aclaró: “si tenés un par de contracciones más
dolorosas, llamame urgente porque se viene rápido seguramente por ser la
segunda…” Pero para mi faltaba muuuucho todavía, hasta allí no creía haber
comenzado el trabajo de parto sinceramente. El dolor era leve comparado siempre
con mi primer parto por supuesto…
Preparé
el almuerzo para Tomi y mi mamá que
justo venía ese día y le cuento a ella cuando llegó tipo 13 hs, mientras almorzamos, que estaba con algunas
contracciones tranqui… ya no tan tranqui como tempranito a la mañana quizás
pero nada para alarmarse. A las 13.15, mi mamá me ve pasar una contracción y me
dice “Querés que las controlemos?” Así lo hicimos y tuve una en ese momento,
luego otra más o menos a los 7 minutos y la siguiente a los 10. Ya me dolía un
poquito más pero seguía bastante conectada a mi parte racional digamos, aunque
empezaba a sentir algunos cambias, algunas ganitas de retirarme y estar sola y
tranquila apartada de Tomi que jugueteaba como de costumbre… ya empezaba a
presentir que el gran momento estaba cerca J
Le
dije a mi mamá que me iba a dar una ducha
y mientras subía la escalera le mandé un par de whatsapp a Pablo para
avisarle lo que estaba ocurriendo y le dije, por primera vez “no se… si querés
venite…” “…y avisale a Cris porfis”. Mientras me bañanaba pasé un par de
contracciones más, más dolorosas y ya con lo que parecía esa misma regularidad
de 7 minutos… no lo controlé estrictamente porque sinceramente ME EMBOLA estar
pendiente del reloj en ese momento. Jajaja! Cuando salgo del baño ya estoy casi
convencida que esto sí es el trabajo de parto pero que quizás para la noche o
la madrugada podría estar naciendo Cami… Chequeo el celu en busca de la
respuesta de Pablo y oh sorpresa, los mensajes no le habían llegado! Reinicio
el teléfono tres veces para ver si se conectaba y nada…. Bajo en búsqueda del
teléfono fijo y le digo a mi mamá desde la mitad de las escaleras “…me parece
que ya no hay vuelta atrás… pasame el fijo que lo llamo a Pablo”. Lo llamé tres
veces y las tres veces me dio el contestador!!! Mientras tanto, obviamente, yo
seguía con las contracciones cada 6 o 7 minutos pero aumentando su intensidad
muy rápidamente. Le devuelvo el teléfono a mi mamá y le digo que ella lo llame
a Pablo “Por favorrrrr!” J Ella
lo que hacía mientras tanto era entretener a Tomi, mi hijo de 3 añitos. A esta altura eran más o menos las 14.15…
Subo
las escaleras y me acomodo al lado de nuestra cama matrimonial arrodillada en
el piso con los brazos sobre la cama, la panza colgando y la cabeza entre los
brazos para pasar mi próxima contracción… un dolorrrrr que no podía explicar
cómo era tan grande tan de golpe. Caminé como una gata en celo… pariendo vah!
de una habitación a la otra diciéndole a mi hija “esperá a papá Cami por favor”
(lo que significaba también: esperá a Cris!!) Tuve un par de contracciones
donde sentí que me bajaba la presión y sentía que se me habrían las caderas por
atrás digamos… ustedes me entienden J. Fui
al baño, me mojé las muñecas con agua fresca, mojé la toalla de manos y me la pasé
por el cuello… me abracé a la pileta y me puse de cuclillas para pasar una
contracción… en una de esas poquitas contracciones que tuve, ya cuando se me
estaba yendo una, siento “plop”, como si se explotara un globo entre mis
piernas y caigo instintivamente en cuatro patas al suelo. Se rompió la bolsa
supongo… solo había algo transparente en el suelo y un pequeñísimo coagulito de
sangre en mi ropa interior que por las dudas aparté para mostrale a Cris cuando
viniera “por las dudas”. Ahí me saqué toda la ropa, le grité a mi mamá, “Creo
que rompí bolsa!” A lo que ella me respondió, “…bueno, quedate tranquila, es
normal…” Lo que ella no sabía era lo intenso que esto se había tornado y que yo
sentía que Cami estaba a punto de salir!!! Ya a esa altura estaba pasando las
últimas contracciones sentadita en una puntita del inodoro (porque tenía
sensación de hacer pis y caca todo el tiempo) con las piernas estiradas y
gritando un sostenido y profundo “AHHHHHH….” Creo que tres o cuatro
contracciones después de romper la bolsa, no más, nació Cami. No tuve que pujar
para nada. En la última contracción salió su cabecita y allí mismo el cuerpo.
La tomé en mis brazos, su cabecita apoyada en mi brazo izquierdo (posición en
la que se queda dormida ahora cuando la acuno J),
manotié dos toallones que estaban colgados allí en el baño y la tapé para darle
calorcito. La miré una y mil veces queriendo corroborar que todo estuviera
bien… que respirara, que tuviera buen color, que tuviera todas sus partecitas…
al mismo tiempo que le repetía una y mil veces “… tranquila hija, tranquila…”
Palabras que eran más para mi que para ella obvio J. Ella se veía super tranquila. Me miraba y
miraba a su alrededor con carita de curiosidad muuuy tranquila. No se prendió a
la teta todavía allí… yo quería e intentaba pero ella insistía en mirar a su
alrededor y tomarse su tiempo para prenderse…
En
este punto yo tenía todavía la placenta adentro y el cordón por supuesto nos
mantenía conectadas. Lo único que pensaba era que quería que llegara mi compañero
y Cris lo antes posible! Mi mamá subió a conocer a su nieta y Tomi a su hermana
menor y de ambos recibí miradas dulces y palabras de amor y de aliento. Fue un
verdadero placer tenerlos cerca en ese momento. Pablo llegó en 30 minutos y
unos minutos más tarde llegó Cris. Yo seguía en la misma posición sin haber
expulsado la placenta. Yo creo que instintivamente la retuve porque ya no sabía
qué hacer y no quería hacer mucho más si la placenta salía… Cuando llegó Cris,
me acompañaron al banquito con forma de herradura que habían preparado en mi
dormitorio y allí me senté a esperar que saliera la placenta. De a poquito me
fui tranquilizando, primero cuando llegó Pablo, luego cuando vino Cris, cuando revisó
a Cami y estaba todo ok, cuando Pablo cortó el cordón, cuando ella se prendió a
la teta… hasta que me relajé del todo y salió la placenta nomás. Como en
nuestro parto anterior, Cris la revisó, revisó que estuviera todo completo, nos
la mostró, vimos el famoso árbol de la vida que estuvo conectándonos a Cami y a
mi por esos maravillosos nueve meses y nos preguntó si queríamos guardarla. Le
dijimos que sí y hoy ya está enterrada en un canterito aquí en casa donde
plantamos una plantita de salvia y dos enredaderas.
Cami
ya tiene 4 meses y estoy agradecida a la vida, al universo, a Dios por ese
maravilloso regalo que fue nuestro parto, su llegada a este mundo. No tengo
palabras para expresar lo sublime de la experiencia pero quiero dejarla escrita
para compartirla sobre todo con ella que conscientemente no se acordará cuando
crezca. Para que esto la ayude a recordar su hermosa llegada a este mundo del
modo que su mamá, su papá y ella eligieron y le de coraje para seguir eligiendo
lo que quiera en esta vida J
sábado, 17 de septiembre de 2011
Nació nuestro amado Tomás!!! :)
Hola querida Flia y amigos!
Les queremos compartir la noticia más maravillosa del mundo: El jueves 15/09 a las 20.05 hs nació nuestro bebé Tomás Gutierrez!
Tomi vino a los brazos de mami y papi en un hermoso parto en casa bajo el agua. Fue una experiencia única, maravillosa y especial dónde nos unimos los tres aun más como familia. Mami estuvo increíble y con mucho amor dio a luz con 2,720 kg al bebe más lindo del mundo ;)
Tomi ya tiene un día y horas, toma la teta y nos enseña a acomodarnos a sus tiempos.
Agradecemos de todo corazón y con toda el alma a Cristina Gimenez , nuestra obstetra y Aimará, nuestra doula, ambas compañeras con quienes terminamos este maravilloso viaje de traer a nuesto hijo al mundo. No fue el camino que elegimos originalmente pero Tomi finalmente eligió nacer de esta manera y nosotros sentimos que supimos interpretarlo a tiempo y cumplir su primer deseo, lo que nos llena de felicidad y orgullo. Si quieren conocer un poco de los partos humanizados les recomendamos estos links:
También queremos agradecer a quien fue nuestro obstetra en gran parte de nuestro embarazo hasta que decidimos tomar otro camino, a Adri y Nani, otras dos doulas que también nos trasmitieron sus conocimientos de madres y mujeres para hacernos todo más llevadero y sobre todo ELEGIDO y MUY ESPECIALMENTE a los abuelos, tíos y tías de Tomi que nos acompaniaron incondicionalmente respetando nuestras decisiones y dándonos el apoyo que se necesita en estos casos.
Obviamente la estrella de la familia ya tiene su protagonico video del nacimiento que cuando este editado se los mostraremos, por ahora disfruten de esta belleza en las fotos que les pasamos.
Estamos muuuuy felices, conociendonos y aprendiendo juntos entre los tres esto de ser papás :)
Los queremos, Pablo, Ceci y Tomi!
viernes, 8 de julio de 2011
miércoles, 22 de junio de 2011
lunes, 25 de abril de 2011
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