viernes, 16 de enero de 2015

La llegada de TOMI

Y ya que está... también dejamos aquí el relato de la llegada de Tomi, otra experiencia maravillosa :)
Esta la escribió la mamá como dirigida a él directamente... aclaro... (la mamá)

Tomi, aquí te dejo el relato de tu parto para cuando seas grande J
TE AMO con toda mi alma!
Mami
Voy a empezar por la elección del obstetra, por empezar por algún lado digamos, porque ya dos años antes de quedar embarazados en realidad yo había concurrido a mi primer charla informativa sobre la fisiología del parto con las Doulas de Rosario… pero no voy a empezar tanto antes porque si no, no termino más J. Casi fue como por decantación que decidimos atendernos con quien había sido el obstetra de mi hermana, tu tía Vale, el Dr. Nestor Cabrejas, quien de paso era íntimo amigo de nuestros papás, tus abuelos Ana y Victor, y lo siguió siendo. Recuerdo ahora que fui a mi primer entrevista sola, no recuerdo porqué, debió haber sido la única porque tu papi me acompañó siempre en TODO! Tuvimos una charla en la que Nestor me explicó la importancia de la relación médico paciente, sobre todo en el caso del obstetra con la embarazada. Me enfatizó la importancia de que hubiera un sentimiento de confianza y entendimiento entre los dos y me subrayó varias veces que por si algún motivo yo no estuviese cómoda o conforme con él, no dudase por favor en buscar otra opción, que él no se ofedería y que eso nada tenía que ver con la relación que ya existía entre él y mis papás. Me pareció muy correcto lo que decía, me gustó hasta ahí digamos, y empezamos con él nomás. Luego, en una de las consultas donde aun estaba de muy poquito seguramente, le llevo mi primer listita de dudas y me dice una frase que me pareció “lógica” en ese momento pero no tanto mirándolo ahora hacia atrás con la experiencia de tu parto. “Para eso falta, más adelante te explico”. Luego pensé… cómo voy a poder decidir si quiero atenderme con este obstetra si las cosas más importantes me las cuenta cuando ya estoy en un estado avanzado de embarazo? No me sentiré luego ya como “encariñada” o más bien “atrapada” con ese doctor más adelante? En fin… todo transcurrió sin sobresaltos hasta la semana 28.4 cuando en una eco nos diagnostican oligoamnios moderado, es decir “poco” líquido amniótico (6.5/12). Esto podía deberse a mucha actividad y estrés por parte mía, lo cual era posible ya que en ese momento yo tenía dos trabajos, de 9 a 16.30 en la compañía de seguros donde nos conocimos con tu papá, San Cristóbal; y de allí hasta las 21 o 22 en mi instituto de inglés, Sherwood. En la consulta, Nestor me preguntó si estaba asustada con el diagnóstico, cosa que me extrañó porque yo me sentía muy bien, me dijo que no había de que preocuparse si el bebé crecía bien y que de última no me vendría mal hacer reposo, cosa que en verdad me vino muy bien porque estaba haciendo demasiadas cosas. Es así como ya desde casi principios de Julio más o menos entramos en reposo que seguiría hasta tu nacimiento.  Realmente esto del reposo lo agradecí como una excusa para estar más en casa y conectarme con vos y con la panza. Pero es cierto que no es lo mejor estar tanto tiempo en reposo por el hecho que una empieza a pensar demasiado y preocuparse por cosas que no debería preocuparse, al menos eso me pasó a mi. Si volviera a pasar por eso no se si le haría tanto caso al reposo, más bien seguiría haciendo mi vida pero más tranqui, sin trabajar por ejemplo, pero sí concurriendo a mis clases de yoga por poner un ejemplo. Nuestra Fecha Probable de Parto era el 25/09/2011. Dos o tres semanas después, paso una noche un poco mala por decirlo de alguna manera, con un poquito de picazón molesta en el cuerpo, y caigo en la guardia del Sanatorio de la Mujer a la mañana siguiente “preocupada” por el hecho.  Ahora pienso "maldita la hora en que comenté al pasar que me picaba algo". Con esta primer picazón, Nestor me hizo hacer los análisis de sangre, me dijo que estaba todo bien, que era solo prurito, que descartábamos una colestasis (disfunción hepática de la mamá durante el embarazo que puede provocar la muerte del bebé al nacer) porque los analisis de sangre daban bien y me ofreció algo para la picazón. Le dije que no, que ya se me había pasado asi que solo me hizo inyectar algo para ayudar al desarrollo de los pulmones del bebe "por las dudas".  No recuerdo bien cuando pero unas semanas más tarde me vuelve a picar el cuerpo, está vez, mucho y molesto, no me dejó dormir. Otra vez los análisis de sangre, todo normal según él, esta vez acepté lo que me dio para la picazón y me fui a casa tranquila. De pronto, un viernes a las 20 hs me cita en la recepción del sanatorio de la mujer para recetarme algo de rutina... yo estaba entrando en la semana 37 muy tranquila hasta alli y nos dice mientras escribía la receta muy rapidito en el escritorio de la recepcionista: "llegamos hasta aca, el bebé está bien a pesar de la colestasis!?!?, vayan pensando que la semana que viene, tipo viernes, lo inducimos..." WHAT????? Dijimos tu papá y yo. "Sí, sí, los cité hoy viernes para que lo vayan pensando..." Imaginate lo que fue ese fin de semana! El lunes lo volvimos a ver, ya en su consultorio, yo ya le había bajado la persiana tengo que confesar. Le perdí toda la confianza si es que alguna vez se la tuve. Habló con él más que nada tu papá porque yo lloraba de nada, pero no lloré frente a él. Le recordamos que él nos había dicho que no tenía colestasis si los análisis daban bien y nos dijo: "el diagnóstico de la colestasis es clínico, es decir, si tenés picazón tenés colestasis" o sea nos “cambió la bocha”. A esto él le sumó el otro diagnóstico de Oligoamnios (poco líquido amniótico) que me vino dando desde antes de la picazón como te había contado... cosa que también venía diciendo que no era para preocuparse si el bebé crecía bien… a esta altura ya no le creíamos demasiado como te imaginarás... En ese terrible pero maravilloso momento a la vez, nos contactamos con Cris, un ángel en nuestras vidas. Yo había estado leyendo muuuuuucho sobre el parto en casa, había visto cientos de videos, me conocía su blog casi de memoria y teníamos una amiga muy querida que estaba por parir con ella (Carlita mamá de Ambar). Quiero decir, no era algo tan loco para mi esto de tenerlo en casa aunque Cris no lo sabía cuando yo la contacté. Con Pablo habíamos dicho... el próximo bebé lo intentamos tener en casa, este lo tenemos en sanatorio, por las dudas, qué se yo… y así caímos con Nestor. Bueno, en un llamado telefónico con Cris, que no me conocía, hablé más y me sentí más escuchada y comprendida que en toooodas mis sesiones con él. La vimos personalmente al día siguient, analizó los doscientos análisis que venía acumulando yo, nos escuchó atentamente y nos dijo: “Si hay colestasis, yo también considero que hay que inducir el parto cuando el bebé esté maduro porque es muy peligroso para el bebé pero en tu caso, no hay colestasis porque los análisis dan bien, lo que tenés es prurito del embarazo.” Imaginate nuestro desconcierto... teníamos dos diagnósticos opuestos de dos profesionales idóneos. A quién le creíamos? Por supuesto que Nestor nos dijo que de esperar una semanita más, el bebé se podría morir, típica respuesta de los médicos para meter miedo, el mismo miedo que ellos tienen... en fin, hicimos una tercer consulta, TODO EN EL TRANSCURSO DE 5 DIAS te diría, porque yo estaba en mi semana 37 y Nestor me quería inducir ese viernes que yo estaría de 38, había que tomar una decisión urgente...
La tercer consulta fue con Dimónaco (no recuerdo cómo se escribe) en el Hospital Italiano. Me pasaron el dato las doulas de Rosario, con quienes habíamos hecho el curso de preparto. Nos dedicó bastante tiempo, miró todos los análisis, nos explicó que lo del Oligoamnios era medio subjetivo, que dependía del ojo del que lo miraba... pero que en lo de la colestasis él coincidía con Nestor en que el diagnósitico era clínico, lo que determinaba el análisis era el grado de colestasis nada más, y que en mi caso entonces era una colestasis leve... (Andaaa!!!) Para concluir y antes de darme su veredicto, nos dijo que tenía que hacerme un tacto, a lo que accedimos sin problema (hoy con la experiencia acumulado, creo que no lo aceptaría de la misma forma). Fue así que mientras hablaba por teléfono celular con su mano izquierda, me hacía el tacto con su mano derecha... desubicado y desagradable, sí. Recuerdo la carita de tu papá mirándome y susurrándome un “Te amo” mientras me miraba de lejos como comprendiendo lo incómodo de la situación… cosa que el médico no estaba ni cerca de entender… El tacto me dolió un poquito, pero no podría decir con certeza si me desprendió las membranas o no (Maniobra de Hamilton creo que se llama eso), pero la duda me queda, no lo voy a negar porque unos poquitos días después se desencadenó el parto. Después de eso, volvió a su escritorio y su conclusión fue... "mirá, tenes el 80 % del cuello borrado y dos centímetros de dilatación con mi mano que es grande, por ahí con una mano chiquita tenés más... La naturaleza es sabia, si la naturaleza ya empezó el trabajo..." y se quedó allí.... Con Pablo nos miramos y le dijimos... "que lo termine la naturaleza, no?"
"No, no, que lo termine Nestor." JUAAAAA JUAAAA!!! No tenía ninguna lógica lo que nos decía, en fin... Ahora me rio y me alegro de poder contarlo y compartirlo con vos pero imagínate lo feo que fue ese momento.... Salimos de allí desconcertados, enojados, tristes, asustados... taaaaantos sentimientos.... Y tu papá me dijo "mirá… hacemos lo que vos quieras". “Noooo!” Le dije yo, “…esto tiene que ser una decisión de los dos, por favor! No es la primera ni la última vez que tendremos que tomar una decisión difícil en lo que respecta a nuestros hijos... nos tocó que esta fuera la primera y la tenemos que tomar juntos... porque la responsabilidad es de los dos.” Hablamos largo y tendido, miramos doscientas veces los análisis, nos repetimos lo que nos decía uno y otro obstetra y finalmente escuchamos nuestro corazón, nuestro instinto, que sumado a tooooooooooooooodo lo vivido y escuchado nos dijo "sigan adelante con Cris". Eso hicimos gracias a Dios y así naciste en casa en el agua en la semana 38.7, 6 días despues de la inducción que quería hacernos Nestor, el jueves 15 de Setiembre de 2011. La noche anterior Cris había pasado por casa para dejarnos la pile y darnos todas las instrucciones. No tuvimos tiempo de nada! jajaja! Pablo tuvo que salir a comprar una manguera esa mañana mientras yo estaba pasando mis primeras contracciones en la compañía de Cris y Aimará, una doula que trabajaba con Cris en ese momento. Fue MARAVILLOSO, lo mejor que me pasó en la vida hasta ese momento (porque después vino tu hermana Cami y nos sumo otra experiencia maravillosa J) Muuuuuuy doloroso pero lo mejor que me pasó en la vida.
Estamos eternamente agradecidos a Cris porque para nosotros fue el ángel que necesitábamos en ese momento... no nos alcanzará la vida para agradecerle por lo que hace. Y aunque te parezca mentira, hablando solo por mí ahora, quiero que sepas que también estoy agradecida a los doctores Nestor Cabrejas y Di Mónaco porque me ayudaron a abrir los ojos y a darme cuenta que ese no era mi camino. Si estás atento, eso te pasa todo el tiempo en la vida. Las personas y los hechos te van marcando tu camino. A veces te muestran por dónde ir y cómo actuar y a veces te muestran por donde no… También quiero aclararte, por si alguien me malinterpreta cuando le cuentes tu historia, que con tu papá no estamos en contra de las cesareas cuando son necesarias y entendemos que en muchos casos salvan vidas y les agradecemos a los médicos por eso. Pero solo en esos casos.  También te confieso que me hubiese gustado tener la opción de parir en una Casa de Parto como en existe en algunos países, al lado de un sanatorio; donde pudieran atender al bebé o a mi de ser necesario, amorosamente, respetuosamente, sin maltratos, ni soberbias, como deberían atender todos los PROFESIONALES DE LA SALUD, pero lamentablemente eso aquí en mi Rosario, en el momento de tu nacimiento y el de tu hermana luego, no era posible aun. Rezo porque un día, quizás cuando leas esto, eso sea posible. Creo que compartiendo nuestras historias con nuestros hijos y con otros papás, “haciendo tribu” con papás que están en la misma sintonía y conectandonos con nuestros instintos tan sabios, ponemos nuestro granito de arena para que esto pase.
Espero que esto te sirva hijo, para vivir tu vida eligiendo a cada paso con el corazón, confiando en vos mismo y teniendo el valor que se necesita para enfrentarse a ciertas cosas establecidas que pueden parecer “lo normal” a primera vista pero no lo son tanto si lo pensamos un poquito mejor. Lo normal es muchas veces solo lo que hace la mayoría… J

Un agregadito nada más por si te interesa si es que un día decidís embarcarte en el maravilloso viaje de ser papá…
Me doy cuenta releyendo que en el relato, al final no puse demasiado de lo que hizo o no hizo Cris que fue finalmente nuestra adorada obstetra, hablé más bien del anterior, con el que rompí relaciones digamos. Eso es porque en realidad Cris se limitó a estar cerca, escucharme y estar atenta para saber cómo iba el trabajo de parto pero intervino muy poquito, lo justo y necesario para nosotros, tal como le habíamos pedido. Se mantuvo como escondidita en un rincón en nuestro pequeñisimo depto, tomando mates silenciosamente y observándonos desde lejos, atenta pero nada invasiva, me hizo sentir siempre muy acompañada y empoderada sobre todo. Solo me hizo un tacto al llegar a casa a las 8 de la mañana más o menos, otro antes de que yo entrara a la pile y creo que uno más al final, cerca de las 8 de la noche. Escuchamos tu corazoncito dos o tres veces durante el trabajo de parto también con un aparatito para tal fin. No me desgarré, ella no me cortó (no me hizo una episiotomía sería el nombre técnico) por supuesto porque no lo hace en este tipo de partos y la bolsa de Tomi se rompió ya cuando salía su cabecita alrededor de las 20.30 hs. Aimará, la doula que nos acompañó, estuvo al lado mío en la pileta casi todo el tiempo tirándome agüita tibia sobre el pecho, un hermoso mimo en ese momento! Tu papi, mi compañero, estuvo siempre pegadito a mi, mimándome y acompañándome. El se encargó de que tuviera a mi disposición muchas cosas ricas y variadas para comer y para beber pero al final no quise nada, me daban ganas de vomitar si tomaba o comía algo. Estuve más de 12 horas sin comer pero por decisión propia. Unos pocos minutitos después de que naciste, salí de la pile y expulsé la placenta muy rápido sentada en el banquito con forma de herradura que estaba allí cerquita de la pile porque nuestro depto era super chiquito como ya te conté (menos de 30 m2!). Cris clampeó el cordón cuando dejó de latir y le indicó a papá donde cortarlo así que fue él quien cortó ese lazo mágico que nos mantuvo unidos por 9 meses para que empezaras a transitar solito este mundo al que elegiste venir y así poder cumplir tu misión en la vida Y . Cris nos mostró la placenta, nos explicó cuál era la cara de la placenta que "mirabas” vos dentro de la panza de mamá y cuál cara que había estado pegadita a mi. Nos mostró lo que se denomina "El árbol de la vida", que está formado por las venitas o algo así que son parte de la placenta y nos la guardó en una bolsa como le pedimos. La guardamos en el freezer hasta poder luego enterrarla en el jardín de casa, done plantamos una enredadera (Jazmín del Aire). A vos no te hicimos nada en ese momento, quiero decir nada de las cosas de rutina que le hacen en el sanatorio a los bebés recién nacidos como ser sondas, limpieza, vacunas, etc. Solo te dimos de tomar Vitamina K, algo que en el sanatorio creo que se lo inyectan a los bebés; porque nos pareció menos invasivo. Tuvimos que repetir lo de la vitamina K a los 7 días y al mes y con las vacunas empezamos un poco más tarde después de visitar a la neonatóloga/pediatra (Ofelia Casas, Sanatorio Los Arroyos). Cris se quedó hasta las 22.30 aprox con nosotros. En ese período nos mantuvo controlados a los dos para asegurarse que todo siguiera bien, y luego se fue. Volvió al día siguiente y varios días más. Nos habló mucho y nos ayudó con la lactancia que no fue fácil para mi y fuimos siguiendo nuestro camino solos después de allí. Bueno, no tan solos por suerte pero sin Cris ya... Nuestra pediatra luego de eso y hasta este momento al menos (2015), y doctora de toda la familia casi diría, fue y es Patricia Cartucchia, una doctora tradicional que se especializó en homeopatía y antroposofía. Ella nos acompaña muy amorosamente en la crianza tuya y de Cami, la queremos mucho también.
Ahora sí, FIN J.


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